
Alejado de tu risa,
nieve tibia
¿Cómo podría ser yo mismo,
y no ese otro,
de andar resquebrajado
y ojos despavoridos?
Sin tus ondulantes manos
cálidos nidos de cigüeñas,
Hojas, ramitas flores.
¿A qué podría asirme
para no ser un trozo más
de este mundo espectral?
Privado de la guía,
de esos alegres astros,
que tus pestañas cuidan.
¿Qué me impediría naufragar,
como triste goleta
en la noche abisal?
Así como ves,
te busco anhelante
sin esperar algo más,
que una gota de nieve,
un rincón en un nido,
o una mirada solar.